publicidad

el jardín del "Buen Retiro"... en Madrid

El Retiro


Si aquellas arboledas del Retiro platicaran,
sus hojuelas caídas te dirían
que por aquel lugar desfilé,
junto al Palacio de Cristal.

Tú lo conoces bien.

Vete y ruégales que te cuenten
los versos que les prodigué.
Sus coloraciones,
agradecidas me regalaron,
para que con mi paleta
lograra hacerles un retrato.

Te encargo que vayas
y les cuentes que
muy pronto lo concluiré.
Y cuando regrese,
me acompañarás
y celebrarán nuestro encuentro
quizá en primavera,
quizá en otoño,
pero una cita inexcusable
tengo con ellas
y tú tendrás que venir conmigo,
eres parte de ese retrato.
.
@ababolia


El primer día de enero del 2008, nos encaminamos a pasar la mañana paseando por este precioso jardín que nos trae siempre recuerdos de nuestra juventud.

Yo viví junto a él, todos los años que duró mi bachiller en los salesianos de Atocha... y entre sus entrañas más de un paseo y más de un arrumaco nos dimos de novios Auxi y yo, paseando arriba y abajo por todos los senderos.

La mañana de hoy, era fresquita, pero de vez en cuando, aparecía el sol calentando un poquito a los que estábamos disfrutando de este paraje, dejando ver, al tiempo, enfocado por sus rayos la maravilla de obra de arte que es este jardín de los jardines... así como todos los árboles y plantas que conviven en él.

Junto a la Casa de Campo, son el pulmón de Madrid. Se encuentra El Retiro en pleno centro de la capital y con una impresionante extensión de 118 hectareas (unos 118 campos de futbol ). Se creo alrededor de los años 1630, pero lo verdaderamente interesante de todo esto es que es un parque vivo. Con esto quiero decir que es sitio donde la gente va a pasear, patinar, montar en bici o tomar el sol... y muchísimos entretenimientos mas.



Aquí veis al fondo la famosa "Puerta de Alcala" y en el frente, con un traje blanco, acompañando a los pensamientos amarillos en una inmensa hilera, a mi compañera de toda mi vida, Auxi,... que está más guapa que nunca... Los años no pasan por ella; es ella la que pasea por los años.

Los días que mas gente y animación suele haber son los Domingos, no obstante durante todo el fin de semana si hace buen tiempo estará a rebosar. Hoy , a pesar de que hace fresquito los madrileños, turistas y todo el que puede, no dejan de venir y pasear….

Al ser tan extenso es son muchos los lugares desde donde podemos acceder al parque. La entrada principal es precisamente la de la Puerta de Alcala, no obstante a lo largo de toda la calle Alcala puedes encontrar varias entradas. Por supuesto la entrada al parque es totalmente gratuita, pero por cuestiones de seguridad por las noches el parque permanece cerrado.


Dentro , el corazón es el lago, un lugar donde puedes alquilar una barquita y recorrertelo a golpe de remo.

Alrededor hay paseos muy relajantes. con todo tipo de atracciones, ... desde magos hasta payasos pasando por los clásicos títeres. Además existen multud de puestos donde nos venden patatas, refrescos, helados y demás refrigerios. (Lo típico son los barquillos que los venden de forma ambulante por todos los paseos, sobre todo en el lago, unas personas vestidas de chulapos madrileños).

Es muy típico que los fines de semana por la mañana y por la tarde se vean a familias con los niños paseando por aquí. Al otro lado del lago se encuentra la estatua de Alfonso XII y este suele ser un lugar de reunión, normalmente para gente jóven y en la tarde-noche de verano suelen montarse improvisados conciertos de tambores y timbales.

No obstante no es solo el lago, lo que encierra este bosque, ya que en los alrededores se encuentra el Palacio de Cristal, que es un edificio con todas las paredes de cristal como el propio nombre indica y en el interior se suelen montar exposiciones culturales (al que describiremos mas adelante con más detalle).... Y no solo esto también hay más jardines de todo tipo, estanques con patos y grandes explanadas con cesped verde que harán las delicias de los niños. En fin muchísimas cosas con las que disfrutar.

Los desportistas también encontrarán aquí todo un paraíso, es un lugar genial para dar paseos con la bicicleta, montar en patines o jugar con la pelota a un partido de futbol.

A mi particularmente me encantaba pasarme por allí para estudiar... pero ahora me conformo con hacer fotografías, ya que hay sitios donde se salen espectaculares. Es un buen lugar donde relajarse y donde refrescarse en días de calor, paseando por los recobecos de sus enormes sombras.

Es sin duda el jardín más emblemático de la ciudad de Madrid, tanto por su gran tamaño, su emplazamiento, en pleno centro de Madrid, y sobretodo por su singular belleza y la de los distintos elementos que lo componen.

Su origen se data en tiempos de Felipe IV, cuando a iniciativa de su ministro el Conde-Duque de Olivares, se acotan una serie de tierras para el uso y disfrute de la familia real, y se construyen en su interior una serie de palacios, estanques y jardines para el divertimento de los reyes. Con el tiempo, el parque se fue ampliando, y de hecho elementos que hoy en día se encuentran fuera del Parque del Retiro, como el Casón del Buen Retiro, o el Museo del Ejército.

(junto al Casón del Buen Retiro, precisamente, he vivido yo... en el número 1 de la calle Moreto y en él mi padre y mi hermana han trabajado para el Ministerio de Educación y Ciencia)

A lo largo de su historia, el Parque del Retiro fue maltratado especialmente en dos momentos, durante la Guerra de la Independencia, cuando las tropas francesas lo utilizaron a modo de fortaleza frente al acoso de las tropas inglesas, que arrasaron la mayorías de los palacios y jardines, y la Guerra Civil Española, donde igualmente el Retiro sufrió un gran castigo.

Actualmente es uno de los sitios más bellos del mundo, siendo además un lugar excepcional donde se pueden visitar importantes exposiciones de arte , ir con los niños a ver obras de Guiñol, dar un paseo en barca por el estanque, hacer que un vidente nos lea el futuro o simplemente descansar en cualquier banco o a la sombra de cualquier árbol.


El estanque del Retiro

El estanque es uno de los elementos que continúan vivos desde la inauguración del Parque del Retiro, allá por 1631, y es, sin duda, el elemento más célebre del parque, el más fotografiado y el más impresionante, con el majestuoso monumento a Alfonso XII en sus orillas, siendo este una de las "postales" emblemáticas de la ciudad de Madrid.

Actualmente se puede decir que es el elemento central (no en su geografía) del Retiro, siendo sin duda el lugar más concurrido y favorito por los madrileños y visitantes para pasear a su alrededor.

En su interior se puede practicar el piragüismo o simplemente darse un pequeño paseo en una barca de remos. Por sus orillas pasear es disfrutar;... las actuaciones en vivo de multitud de artistas callejeros, hacer que cualquiera de los muchos videntes que allí se concentran nos adivinen el futuro (se encuentran a mano izquierda si nos encontramos mirando desde el otro lado el monumento a Alfonso XII), o simplemente disfrutar de la atmósfera entre festiva y de paz que allí se respira dando de comer a los patos o los peces... todo esto y mucho más te encontrarás en este rincón... pero allí la piedra fría y rugosa nos cede su asiento, y te aconsejo que lo aproveches para acomodar los brazos sobre la baranda de hierro que rodea al lago.

Escuchareis algunos chapoteos que provienen del agua. Pueden ser largos y pacientes: son las barcas, que los madrileños alquilan para navegar en pleno centro de la ciudad. La piragua surge veloz entre ellas y es una aguja que se encarga de zurcir al lago, escribiendo frases acuáticas, garabateando poemas de agua sobre el agua.

Pero también pueden ser chapoteos como picaduras, eclosiones como las de una burbuja que acabara de explotar sobre las suaves olas. Esos son los peces, que se escurren constantemente a la espera de cualquier trozo de pan, de cualquier chuchería. Los madrileños aman el Retiro y aman también el pan, así las barras calientes y olorosas suelen pasear bajo sus brazos durante largas mañanas y algunas acaban constituyendo el almuerzo de los peces, que pasean como buenos madrileños que son, por los pasillos y las avenidas subacuáticas que deben de tener debajo de este lago.

La estampa más conocida se observa sentados frente al Mausoleo de Alfonso XII. Fue erigido de bronce y mármol a principios del siglo XX y en su construcción trabajaron veinte escultores, que obtuvieron como resultado final este conjunto de treinta metros de alto, ochenta y seis de largo y cincuenta y ocho metros de ancho. Un semicírculo de columnas abraza en el espacio al bloque principal sobre el que cabalga el antiguo monarca a lomos de su caballo de bronce. Cuatro leones protegen al mausoleo, abajo, solemnes frente al agua y duplicados sobre la superficie del lago, de modo que tenemos dos Mausoleos, uno superior, aéreo y sólido, y otro flotando sobre las aguas, invertido y bamboleante, configurando ambos una figura doble.

Tam, tam, tam… Puede que suenen algunos tambores desde el Mausoleo, pero no son los cascos del caballo al galope, sino las manos de grupos de jóvenes que se congregan en las escaleras que descienden desde los leones hasta el lago, y que golpean sus tambores y darbukas, otorgando así al Retiro una banda sonora egipcia, desértica, oriental.

Pero nos saldrán al paso sonidos más cercanos, a nuestras espaldas. Las palmadas de los chinos, que caen como aleteos de palomas sobre los cuerpos de la gente que solicita sus servicios de masajes. Masajes, diez euros. Y los madrileños se convierten en un vegetal más, en plantas maleables y relajadas que se dejan hacer en manos chinas, eliminando estrés, retirándose en el Retiro, mutándose en marionetas humanas.

También escucharemos a las marionetas reales, de trapo, con voces agudas, a las que siempre siguen un coro de risas infantiles, porque las risas de los niños siguen a las voces de los guiñoles que se colocan en la Avenida Principal del Retiro como los ratones detrás del flautista de Hamelín. Y escucharemos a los artistas ambulantes, metales, vientos, notas musicales que buscan ganarse otro sonido: el de las monedas al caer en la caja de latón. Y las escucharemos confundidas, desde nuestra posición aquí, en esta piedra junto al lago, y nos llegarán, como vientos locos, voces peruanas, cubanas, guitarras madrileñas o acordeones de Europa del Este. Y escucharemos, si prestamos atención y agudizamos el oído, el siseo de las cartas del Tarot, porque tenemos cerca de los echadores de cartas, que predicen el futuro ―o lo inventan poéticamente― a cambio del siseo de los billetes.

Respiremos profundamente, relajémonos como si nos hubiésemos puesto en manos de los masajeadores chinos: quizá nos llegue la fragancia de los rosales, los famosos rosales del Retiro, porque sus olores vuelan como exploradores a la conquista de todas nuestras narices. (También de la Rosaleda os tengo que contar detalles más adelante)

De momento estamos sentados sobre la piedra fría y rugosa, y nos vamos a ir levantando ya, para no quedarnos nosotros tan inertes como ella. Echaremos a andar, avenida abajo, quizá en pos de los gritos mudos de la estatua del Ángel Caído, la única estatua del demonio del mundo, que cayó de no sabemos qué cielos y vino a caer, no podía ser de otro modo, en medio de Madrid, en el Retiro



La estatua del Ángel Caído

La estatua del Ángel Caído del Retiro es una estatua única en el mundo, ya que es único monumento del mundo dedicado al diablo.

La imagen representa el momento en que Lucifer es expulsado del paraíso y condenado al infierno, con una serpiente enroscada alrededor de su cuello.

La estatua ocupa su lugar en el mismo emplazamiento donde hasta 1813 estaba situada la Fábrica de porcelanas de la China, destruida en ese año en la Guerra de la Independencia.
Es la única estatua del mundo dedicada al diablo y está en pleno Parque de El Retiro. El Angel Caído fue erigido en 1874 .
Puede que te enteraras cuando viste El día de la bestia, la película en la que Santiago Segura y Alex Angulo perseguían sin descanso al Anticristo. O quizá sigas sin saberlo, porque ni siquiera te has fijado nunca en ella. El caso es que esa fuente, situada en pleno corazón del Parque de El Retiro, es mucho más que la bella imagen de un hercúleo joven alado. Es, nada más y nada menos que la única estatua del mundo levantada en honor del diablo.

La curiosa, y a la vez espeluznante, iniciativa fue del duque de Fernán Núñez, con cuyo nombre se bautizó posteriormente la hermosa avenida en la que se encuentra esta original fuente.

Haciendo oídos sordos a las protestas de la sociedad madrileña de la época, que estaba escandalizada ante la idea de levantar un monumento a Satanás, el osado duque donó la cantidad de 11.000 duros para llevar a cabo el proyecto. De nada sirvieron las maniobras de los sectores más reacios a su realización. Sólo unos meses después, el 23 de octubre de ese mismo año, la estatua del Angel Caído fue inaugurada.

El conjunto artístico, que es una cita obligada para todo turista que pasa por la capital de España, tomó su nombre de una escultura que representaba la caída de Luzbel. Su autor, Ricardo Bellver, fue premiado por esta misma obra en la Exposición Nacional de 1878.




Ahora que conoces bien la historia, por si quieres acercarte a contemplar en vivo la estatua, te conviene saber que la forma más directa de llegar hasta ella es entrar por una de las puertas de El Retiro que dan a la calle de Alfonso XII. En concreto, debes buscar la que está junto a la Escuela de Obras Públicas, muy cerquita de la Estación de Atocha y de la sede del Ministerio de Fomento. No tiene pérdida.


El Palacio de Cristal

Situado a orillas de un pequeño pero bello estanque, el Palacio de Cristal se levantó en 1887 como un invernadero para realizar una exposición sobre Filipinas (se trajeron animales, plantas e incluso se instaló un poblado indígena en el parque al efecto), entonces colonia española, y una vez acabada la exposición, se decidió conservar el edificio, siendo de hecho el edificio más bello del Parque del Retiro.

En la actualidad el Palacio de Cristal se utiliza como sede para la realización de exposiciones organizadas por el Centro de Arte Reina Sofía. Está situado junto al Paseo de la República de Cuba dentro de los jardines del Buen Retiro.

Lo encontramos a la orilla de un pequeño estanque, siendo construido en 1887 a instancias del Ministerio de Fomento por el arquitecto Ricardo Velázquez Bosco.
Se trataba de un invernadero-estufa que servía de pabellón para albergar una gran muestra de plantas exóticas traídas con motivo de la comentada Exposición General de Filipinas, que aquel año se celebró en Madrid. Inaugurada el 30 de junio de 1887, la exposición filipina pretendía mostrar a los madrileños la exótica vida cotidiana de aquellas islas, que por entonces seguían siendo colonia española.

Para ello, se construyó en el Retiro un auténtico poblado indígena, e incluso se trajo desde la isla de Luzón a buena parte de una tribu de igorrotes, a quienes los madrileños podían ver habitando en sus cabañas de troncos, o navegando con sus piraguas por el estanque del palacio. También se trajeron caimanes, una gran boa, y una completa muestra de su flora, que fue la que se expuso en el palacio.

Acabada la exposición el gobierno decidió conservar el palacio y ha llegado hasta nuestros días como el edificio más bello del Retiro.
En la actualidad pertenece al Ministerio de Cultura, quien lo ha dedicado a sala de exposiciones temporales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Desde el punto de vista de su arquitectura, el Palacio de Cristal se puede considerar como un ejemplo notorio de lo que fue la arquitectura del hierro en España.
Velázquez Bosco lo construyó casi en su totalidad con hierro y cristal, imitando las trazas del Crystal Palace de Londres, obra de Joseph Paxton para la Exposición Universal de 1851.

Consta de una planta de cruz griega a la que se quitó uno de sus brazos para introducir el pórtico de entrada, de orden jónico. Para la construcción de las bóvedas de cañón y de la cúpula acristalada de cuatro paños contó con la colaboración del arquitecto e ingeniero Alberto del Palacio. Destaca la decoración de azulejos realizada por Daniel Zuloaga.



La Casa de Vacas

En uno de mis primeros paseos por el parque del Retiro me encontré con La Casa de Vacas... menuda sorpresa! ¿Vacas en el centro de Madrid?.. Yo de pequeño había visto la vaquería en Vallecas cerca de la vía … pero eso de “casa de vacas” en plena ciudad ?¿? llamaba la atención… pero que el nombre no os confunda porque esto no es una granja sino un espacio de exposiciones.

La verdad es que no está nada mal: el espacio no es muy grande así que puedes disfrutarlo sin saturarte y las exposiciones están organizadas en base a temáticas que reúnen a diferentes artistas. Un plan perfecto para completar ese paseo por el parque. Además, la entrada es gratuita, ¿qué más se puede pedir?. Sólo falta que te animes y entres a echar un vistazo, te sorprenderás.

La Casa de Vacas debe su nombre a que cuando se construyó, allá por 1874, se hizo para su uso como vaquería y despacho de leche.

Ya en el siglo XX, la Casa de Vacas se transformó para utilizarlo como sala de fiestas y lugar de alterne, con el nombre de Pavillón, y más tarde, después de un incendio que la destruyó casi por completo, el Ayuntamiento hace poco la reconstruyó para utilizarla como sede de exposiciones y celebración de diversos espectáculos y acontecimientos, constituyendo hoy en día uno de los enclaves más importantes del Parque del Retiro.

Uno de los artistas amigo nuestro que ha expuesto en este recinto hace poco, es Mamaly Karimian (Carlos para los amigos). Fue una exposición espectacular. Si quereis ver la obra de Karimian podéis encontrarlo pulsando en el vínculo del índice BLOGALFARO de nuestros blog ( http://blogalfaro.blogspot.com/ )… pero mejor hazlo luego, ... porque ahora estás conociendo el Jardín del Buen Retiro poco a poco… y eso te distraería.



Seguiremos, por tanto, comentando otro lugar espectacular : La Rosaleda

Fue un encargo del entonces alcalde, Carlos Prats al jardinero mayor de la villa, quien se inspiró en la rosaleda de la Bagatelle para su realización.

La Rosaleda o "Rosería", nombre con el que se le dio en 1914, fecha de su realización, es uno de los lugares más bellos del parque, y lugar de visita obligada especialmente en primavera-verano, cuando las rosas eclosionan con toda su belleza siendo su contemplación un verdadero placer para los sentidos.

En el período El país del 19 de mayo del 2002, publicó este articulo sobre la Rosaleda del Retiro, que viene fenomenal para completaros la narración sobre este rincón.

Y decía así:

“La Rosaleda del Retiro va a cambiar de aspecto en las próximas semanas. Acaba de comenzar la restauración de este paraje en forma de elipse, ajardinado en sus 0,8 hectáreas y rodeado de un alto seto de boj con cuatro accesos. Parques y Jardines se ha involucrado a fondo en este proyecto, anuncia Santiago Romero, director de Servicios de la concejalía de Medio Ambiente. La restauración, que aportará 90 variedades de rosales injertos de vara alta y de vara baja, más otros llorones, concernirá sobre todo a los elementos de su ornato, riego y cerrajería. Doscientas cuarenta y cinco pérgolas y torres metálicas serán instaladas de nuevo; su plataforma central, murada y reedificada; dos fuentes verán consolidar su solado. Y dos réplicas de jarrones marmóreos lucirán sobre basas de granito. Total, 219.238,2 euros.

Las rosas son ahora más de 15.000, teñidas por una treintena de colores. Destellan los granas y los rojos aterciopelados, los amarillos rosáceos. Hoy, todo ha florecido. No parece la mejor etapa para acometer una reforma, pero Santiago Romero la justifica: 'La peor etapa no es ésta, sino la de siembra, aunque las autorizaciones presupuestarias no se atienen a ciclos florales'.

En torno a los rosales zumban ya los grandes y pacíficos abejorros peludos, que liban silenciosamente sus néctares en medio del cantar de las dos fuentes de mármol y fina traza, cuyo fresco fluir se encuentra a punto de quedar interrumpido por las obras. Los aromas que de esta gigantesca petalada destila son bien puros y definidos, aunque no muy intensos. Desde hace unos años se echa de menos en la Rosaleda la presencia de más rosas de lady Banks, chiquita, rizada en forma de pequeño clavel y enormemente olorosa, con una dulzura aguda y refrescante. 'De momento, cambiaremos las infraestructuras', sentencia Romero.

Enclave predilecto de la ciudad, la Rosaleda fue construida en 1915 por el jardinero de más nombradía de cuantos han regido el parque del Retiro: Cecilio Rodríguez.

Cuentan que en 1914, Rodríguez se encaminó a París para inspirarse primero, y pertrechar después, el jardín naciente; su modelo era la rosaleda de Bagatelle, en Bois de Boulogne. Allí le sorprendió el estallido de la Gran Guerra. Con las flores y el aparejo adquiridos en la capital francesa, don Cecilio hubo de permanecer allí hasta abril de 1915, cuando el conflicto menguó lo suficiente como para permitirle el regreso. Una vez en Madrid se aplicó a la tarea. Plantó hasta 12.000 rosales de 366 especies diferentes. De entonces data su mimo por este paraje, muy modificado, que desde 1956 es, desgraciadamente, auxiliar de la Rosaleda del parque del Oeste. De ella recibe los rosales premiados en sus exposiciones. La reforma, quizá, la reevalúe.

Y seguro que la reevaluó… si antes era bonita , ahora es una maravilla…. Os animamos a visitarla.

Bien, espero que no os haya cansado mucho el paseo y estéis dispuestos a visitarlo y pisarlo con vuestros propios pies…. Vuestro corazón y todos vuestros sentidos os lo agradecerán.

Como veis Madrid tiene mucho que ver….

Ire publicando más rincones de Madrid en este blog, para que sigáis compartiendo con nosotros esta ciudad, aunque sea virtualmente a través de la red de redes...

1 comentario:

Bob Fisher dijo...

Bonita perspectiva de uno de los lugares más emblematicos de Madrid. La foto de la fuente de La Rosaleda esta muy bien.

Un saludo

Google